• About
  • Parent Page
  • Archives
  • Uncategorized
  • Hay un mundo más allá de mi ombligo.

    10 mar 2012
    Corazón sucio, un poco pisoteado y distribuido en cajones 
    llenos de polvo [mágico]. De alma sensible. De coraza fuerte cuando dedos me señalan. Cabezonería es un problema, pero no cuando se trata de luchar. Mirada escondida. Oídos agudizados por tu voz, tus canciones. De pómulos enrojecidos cuando ojos me atraviesan [para bien o para mal]. Labios desgastados por el dolor y la rabia. Manos dibujando corazones en el cielo. Piernas capaces de bailar un tango contigo si me transmites magia. Pies inseguros pero fuertes y robustos. Zapatos rotos. Emm... ¿qué más? ¡Ah si! Y mi 
    ombligo... Hay mundo más allá de mi ombligo.



    De niñas nos vistieron con "vestiditos" de volantes y calzaron nuestros pies con "zapatitos" de charol.
    Preparadas como "muñequitas", las amigas y amigos de papá y mamá decían: "¡qué guapa y cariñosa es vuestra hijita!"
    Nos durmieron con cuentos. Niñas ingenuas y bellas, que si se adentraban en el bosque eran devoradas por el lobo. Bellas durmientes que yacían pasivas hasta ser salvadas por el príncipe. Niñas buenas que realizaban las tareas domésticas a la perfección para siete enanitos encantadores. Brujas y madrastras inteligentes y poderosas pero, precisamente por eso, perversas, feísimas y sin amor.
    Para reyes y cumpleaños nos regalaron muñecas y "cocinitas". Y nosotras, felices, jugábamos a las "casitas" imitando el buen hacer de nuestras madres.
    si reñíamos con las amigas y llegábamos a casa con cara descompuesta, tristes y llorando, mamá y papá, estrechándonos entre sus brazos, nos decías: "¡pobrecita mi niña, qué sensible es!"
    Pero... ¡Ay!... ¡Pobre de ti si, en realidad, adorabas los coches, y los balones, si gozabas subiéndote a los árboles o jugando al fútbol...!
    ¡Marimacho!
    De adolescentes nos decían: "a las diez en casa", "cuídate de los hombres", "tienes que ser una mujer de tu casa"...
    De mayores, nos salió novio, nos casamos, dejamos nuestro empleo y pasamos de la tutela de nuestro padre a la de nuestro marido.
    Y... tuvimos hijas e hijos
    A las niñas las vestimos de rosa..

    juego de colores.



    De tanto buscar entendió que el tiempo es otra imagen mas en la existencia, es una cualidad de los momentos a la que le damos relativa importancia. Como si fuera la lluvia, lo tomó como un capricho de la naturaleza, se dejó caer bajo esa tormenta que amenazaba con la locura. Aprendió a manejar las impresiones de la realidad y a moverse en libertad. Se encontró con otras personas, otros amigos, otras flores, las mismas flores. Invitó al  niño a jugar con el azar, y al adulto a contemplar lo que pasaba. Los dos en la misma plaza.
    De tanto jugar el niño y el adulto llenaron sus recuerdos con el presente universal que los convertía en una sola persona. Se encontraron en ese punto, en ese lugar, todo el tiempo. Y estaban frente a frente, la inocencia y la razón, la curiosidad y la ambición armando la historia de imagenes en una danza perfecta, pintando con colores la vida. En cada pintada los recuerdos se vestían con emoción, o con sorpresa,  nostalgia,  soledad o amor. Crecian en intensidad, lloraban al morir.
    Hoy, en la tierra, solo vemos que hay una realidad pintada por niños y otra pintada por adultos. Que alguien nos avise que son parte de un mismo juego, nuestro juego.

    No es el paraíso, pero se le aproxima.

    Siempre había oído eso de que las cosas prohibidas suelen 
    hacerse demasiado tentadoras, pero hasta hace poco no había 
    sido realmente consciente. Supongo que era por inocente,
    pero todos crecemos, cambiamos, y, en algún momento, todos 

    dejamos de ser pequeños niños ingenuos. Ahora, las tentaciones 
    hacia todo aquello a lo que no se me permite acercarme, empiezan 
    a ser demasiado fuertes. Y no me refiero a drogas, ni a tabaco. Ni tan 
    siquiera alcohol. No.Vivo sin todo eso. Hablo de algo diferente, de 
    otro tipo de droga, de otro tipo de adicción, de una atracción distinta.
    Sabes a lo que me refiero.

    Saber mi nombre no quiere decir que me conozcas.




    Mi tiempo, atención, defectos y virtudes me los reservo solo para las personas a las que realmente importo, no tengo porque compartir nada con otras personas, y mucho menos cuando ellos tampoco lo hacen conmigo. Un pensamiento egoista, tal vez demasiado, pero si en los malos momentos no estas, en los buenos ni aparezcas. A veces dicen que soy borde, pero creo que el problema es que no entienden que no quiero caerles bien a todos, y que no voy a forzar ninguna sonrisa por nadie que no se la merezca. No necesito a muchas personas para ser feliz, ya que mi felicidad no tiene que depender de nadie.

    Con un colchón nos basta, de estufa, corazón, te tengo a ti.

    9 mar 2012


    Me echó un cable la lluvia, yo andaba con paraguas y ella no
    -”¿A donde vamos rubia?”. -”A donde tú me lleves”. -Contestó.
    Así que fuimos hasta mi casa. -”Que es el polo”.
    -Le advertí. -”Con un colchón nos basta, de estufa, corazón, te tengo a ti”.

    Conozco un lugar, no muy lejos, a cuatro o quizá cinco cervezas de aquí. Es un buen lugar para caerse muerto, nada parece malo desde allí.

    8 mar 2012
    Te propongo una salida a cada agobio. Te propongo segundos, minutos, horas.. tiempo a mi lado. Te propongo largas llamadas, eternos mensajes. Te propongo más que un tú y yo, te propongo un nosotros. Te propongo lo imposible. Te propongo el comienzo , pero dudo proponerte el final.

    Aprendiendo a vivir, siempre con una sonrisa.



    A veces voy y a veces vengo. Igual te asesino con la mirada que te lo digo todo. En esta vida nada es obvio. Igual te quiero que al rato te odio. Si miento es solo para proteger a las personas. Sinceridad es mi palabra. Tengo miedo a algunas cosas, quizás demasiadas. Soy un gran carácter que se manifiesta a base de palabras plasmadas en un papel. Si estas a mi lado lo doy todo por ti. Si estas en mi contra te hundo. Ni más ni menos, ni frío ni calor, templado. Soy esas que se esconde cuando llora por miedo a que la vean. 
    Sonríe que es lo que jode. Al fin y al cabo a veces hay que morder a alguien para recordar a los demás que tu también tienes dientes.