No es el paraíso, pero se le aproxima.
10 mar 2012
Siempre había oído eso de que las cosas prohibidas suelen
hacerse demasiado tentadoras, pero hasta hace poco no había
sido realmente consciente. Supongo que era por inocente,
pero todos crecemos, cambiamos, y, en algún momento, todos
dejamos de ser pequeños niños ingenuos. Ahora, las tentaciones
hacia todo aquello a lo que no se me permite acercarme, empiezan
a ser demasiado fuertes. Y no me refiero a drogas, ni a tabaco. Ni tan
siquiera alcohol. No.Vivo sin todo eso. Hablo de algo diferente, de
otro tipo de droga, de otro tipo de adicción, de una atracción distinta.
Sabes a lo que me refiero.
hacerse demasiado tentadoras, pero hasta hace poco no había
sido realmente consciente. Supongo que era por inocente,
pero todos crecemos, cambiamos, y, en algún momento, todos
dejamos de ser pequeños niños ingenuos. Ahora, las tentaciones
hacia todo aquello a lo que no se me permite acercarme, empiezan
a ser demasiado fuertes. Y no me refiero a drogas, ni a tabaco. Ni tan
siquiera alcohol. No.Vivo sin todo eso. Hablo de algo diferente, de
otro tipo de droga, de otro tipo de adicción, de una atracción distinta.
Sabes a lo que me refiero.
0 comentarios: